Testimonios

Testimonios sobre el CApEC de personas del mundo de la música, de las artes, y de la transformación social

Maestro Pedro Ignacio Calderón Director Emérito de la Orquesta Sinfónica Nacional Argentina

“Deseo testimoniar enfáticamente la importancia y trascendencia que tiene en Argentina la labor que lleva a cabo el Centro Andino para la Educación y la Cultura (CApEC) que desde años dirige Susana Moreau, lo que la hace merecedora de todo el apoyo institucional y económico que se le pueda brindar.”

Pedro Ignacio Calderón

                            tes1

 

El Maestro Pedro Ignacio Calderón y su esposa Haydée Seibert

Ex Primer violín de la Filarmónica Nacional Argentina,

con niños integrando la Orquesta juvenil

de la Escuela de Musica

 

 Joëlle Caullier, Profesor de musicología en la Universidad de Lille (Francia)


Hace unos diez años que encuentro regularmente Susana Moreau en coloquios que organizamos en la Universidad de Lille. Desde entonces, me quedo impresionada por la calidad del trabajo llevado a cabo en ese alto valle de los Andes por toda la familia Moreau, a tal punto que invité de nuevo Susana a participar en 2013 a un simposio internacional dedicado al desarrollo humano por las artes, y a la colaboración, con este fin, de las asociaciones y las universidades. Además, acabo de publicar (puesta en línea en este diciembre de 2015) en un número de la revista Filigrane (Música , Estética, Ciencias, Sociedad) dedicado a la edificación del Común,  un artículo capital de Susana, en el cual hace el balance de treinta años de acción social y artística por medio del CApEC de Tilcara. Me complace manifestarle aquí calurosamente y con entusiasmo, la estima de todo nuestro equipo universitario y de sus socios asociativos, franceses e internacionales.

Joëlle Caullier

 

Marie-Pierre Lassus, « Maître de Conférences » HDR en la Universidad en  Ciencias Sociales y Humanas Charles de Gaulle Lille 3, Directora del recorrido ARS Internacional (Art y Responsabilidad Social ( MITRA)

 

tes2.jpg

 

« Vine por primera vez a Tilcara en 2004 para entregar sus diplomas a los primeros promotores soco-musicales del CApEC. Esta estadía entre los habitantes relacionados por las prácticas artísticas, fue decisiva para la orientación que tomé en la Universidad de Lille 3 para crear una formación inspirada por ese lugar en el cual el arte no está separado de la vida. El trabajo colectivo e individual realizado a través de la música (de conjunto: coro y orquesta) es ejemplar, expresando la relación al lugar y al entorno, y sirviendo de fundamento para el aprendizaje del vivir juntos. El trabajo realizado por Susana y Roger Moreau desde hace treinta años en el CApEC es un ejemplo de « educación a la libertad » (Paul Freire) que tiene que servir hoy de modelo para pensar el futuro de una humanidad amenazada ahora por otros modelos ideológicos que están destruyendo la comunidad humana y su relación a su medio ambiente. »

Marie-Pierre Lassus

tes3.jpg

 

Marcelle Bruce, doctorante de la Universidad Charles De Gaulle de Lille (Francia)

 

 

tes4.jpg

 

Me encuentro actualmente (Noviembre 2015) en un pueblo del norte de Argentina llamado Tilcara, haciendo una investigación de campo para mi tesis. Vine aquí porque hace algunos años supe de un proyecto de transformación social a través del arte que se desarrolla aquí desde hace varios años: el Centro Andino para la Educación y la Cultura (CApEC).

Pues hace algunas semanas llegué al CApEC y me encontré con un lugar excepcional. Un lugar abierto a múltiples actividades relacionadas con las artes y la cultura, con una arquitectura armónica con su entorno compuesta por aulas de trabajo, una sala equipada para espectáculos, un restaurante, cuartos de alojamiento todo articulado alrededor de un gran espacio de naturaleza.

Las actividades del CApEC actualmente están sobretodo centradas en una Escuela de Música gratuita en la que trabajan 10 profesor@s y asisten 90 niñ@s de Tilcara y localidades cercanas. La escuela es un espacio de amor y libertad; el único espacio que yo he visto aquí en el que se da una verdadera mezcla social (y étnica); un espacio en el que l@s niñ@s, de entre 4 y 18 años, son libres de proponer, experimentar, desarrollar su creatividad, y al mismo tiempo aprenden formalmente música (lectoescritura musical, lenguaje musical, armonía, percusión, canto, música de conjunto, instrumentos…) y se desarrollan como seres humanos sensibles.

L@s niñ@s de la escuela del CApEC alimentan un coro y una orquesta de gran calidad musical. La orquesta motiva a l@s chic@s a mejorar en sus instrumentos para poder formar parte de ella y al mismo tiempo l@s legitima frente a su comunidad. En mis primeros días aquí, tuve la suerte de asistir a la presentación pública del coro y la orquesta en el salón municipal. La catarsis en la audiencia era muy emotiva. Los familiares de l@s chic@s que tocaban sobre el escenario se presumían un@s a otr@s: “esa del violín es mi nieta”, “él de la flauta transversa es mi hijo”…

El repertorio de la orquesta incluye obras clásicas del barroco americano, sobre todo de la región andina, canciones populares regionales, nacionales y latinoamericanas y obras clásicas europeas. En el coro se cantan además cantos de pueblos del mundo entero creando en l@s chic@s una curiosidad y una apertura al mundo. Hay un particular interés en valorar la música local, tanto clásica como contemporánea.” A pesar del impacto del CapEC en la comunidad local, varios premios y reconocimientos internacionales y más de veinte años de trabajo, este maravilloso proyecto queda económicamente frágil, dependiendo de financiamientos puntuales del Estado argentino o de fundaciones privadas nacionales e internacionales.

Deseo que el CApEC reciba los apoyos necesarios a la continuidad de su acción.”

Marcelle Bruce

 

tes5.jpg

 

 

Pierre Vuarin, Director de la Universidad Internacional Tierra Ciudadana (UiTC)

 

« Este lugar (el CApEC) es una forma de « laboratorio social » indispensable para un proceso de transición que necesita transformaciones personales y colectivas profundas. Me encuentro particularmente sensible a estos lugares en el mundo que tuve la oportunidad de conocer todos estos últimos años.

El trabajo realizado en Tilcara desde lo sensible, la expresión del cuerpo y del espíritu, de la creatividad, de la liberación de las posibilidades, es un camino esencial. El CApEC constituye una base de apoyo para estas transformaciones paulatinas a dimensiones múltiples de varios tipos.

Visité Susana y Roger varias veces en los últimos años y puedo dar testimonio de la pertinencia y la fecundidad de su compromiso

El mundo necesita el CApEC  como lugar de “laboratorio social” del mundo. Hay de estos lugares que permiten una forma de irradiación, de palanca. El CApEC es uno de ellos. No puedo imaginar que treinta años de compromiso de cuerpo y alma para una causa de las más pertinentes en mi opinión, sea aniquilada por un problema económico conyuntural y circunstancial.”

Pierre Vuarin

 tes6.jpgtes7.jpg

 

Laurent Desmard, Secretario del Abbé Pierre (Francia)

 

“El CapEC , lugar magnífico, donde la música es enseñada a alumnos apasionados por profesores excelentes.

Todo sería perfecto si la terrible falta de medios económicos no estuviera perturbándolo todo. En esa región de Jujuy, que parece totalmente alejada de las preocupaciones de los burócratas de Buenos-Aires, el CApEC está resistiendo contra viento y mareas.

La cultura es siempre lo menos tomado en cuenta en los presupuestos nacionales y regionales.

Sin embargo esta gente de Tilcara está luchando para proporcionar lo esencial a sus niños.

La lucha es doble: por un lado el objetivo de la asociación, transmitir las bases de una educación musical, por otro lado la continua y lancinante búsqueda de fondos que ocupa lamentablemente más tiempo y energía que la educación

Me siento orgulloso por haber apoyado estos hombres y estas mujeres. Me siento orgulloso de tenerlos como amigos e invito a todas las buenas voluntades a brindarles la ayuda de la cual necesitan tanto.

Y si la suerte le llegara a algunos de ellos de emprender un viaje en argentina, les aconsejo que vayan a Tilcara. El CApEC les recibirá en muy lindas habitaciones

para huéspedes y de esta manera estarán ayudando por el medio de turismo solidario.”

Laurent Desmard

 

 tes8.jpg

 

 

Lic. Ricardo Rodríguez Musicoterapeuta y Profesor Superior de Música

(Buenos Aires)

En dos oportunidades tuve el privilegio de organizar en el CApEC, jornadas de Musicoterapia abiertas a la comunidad en donde pude hablar de la relación de la música con la salud , desarrollar mi trabajo en Intervención Temprana con niños discapacitados y sus madres, y abordajes con personas con necesidades especiales con  diferentes patologías, desde la Musicoterapia Clínica u Preventiva.
En estas experiencias pude comprobar como el CApEC, al  esta comprometido con la enseñanza y el desarrollo de la musicalidad de los niños y adolescentes que participan de su experiencia, y también están profundamente comprometidos con un concepto de Salud Integral de la persona Desde el primer día que uno pisa este lugar, se puede sentir una sensación de libertad y expansión que pocas veces se encuentra en los espacios de enseñanza, y esto hace posible expandir la creatividad, los procesos de simbolización necesarios no sólo para formar un músico, sino también para desarrollar una persona estimulando la capacidad de resiliencia, de desarrollo personal y singularidad, el sentido de  participación, de lazo social y del encuentro profundo con las personas y con las raíces de la Tierra sin ningún tipo de imposición autoritarismo,  en una manera de fluir profunda e intensa con el Arte. Felicito a toda la gente del capec por impulsar esta en un mundo donde estos valores parecen estar relegados, y muchas veces olvidados.”

Ricardo Rodriguez
tes9.jpg

  • Carolina Gordillo, ex miembro de la Embajada Musical Andina y madre de actuales alumnos de la escuela de música

Llegó diciembre y con él la finalización de un nuevo ciclo de la escuela de música y como cada concierto de la escuela, uno se va con el alma llena.

Tenía unos doce años cuando tomé contacto con la música, fuera de casa con el coro de niños que dirigía Susana. Nos enseñaba a cantar, a modular pero sobre todo, nos enseñaba a amar lo que hacíamos, a amar la música. Fuimos creciendo y el coro se transformó en la EMA (Embajada Musical Andina), un grupo formado por adolescentes de Bolivia, Chile y Artgentina, Tuvimos experiencias increíbles y crecimos musicalmente, mostrando en distintos pueblos, ciudades y países, que la música no tiene fronteras, ni razas, ni religiones.

Pasaron los años, y, después de irme a la gran ciudad por muchos años, volví a mi pueblo con mi familia, y encontré con muchísima felicidad que habían creado una escuela de música. Gran oportunidad para que mis hijos tomen contacto con la música más allá de mi casa.

Ls experiencia de estos años, en los que asisten a la escuela de música es reconfortante, no solo porque aprenden muchísimo, sino porque tienen un grupo de docentes excepcionales que le transmiten el amor  y la pasión por la música como me lo transmitieron cuando tenía doce años.

No tengo más palabras de agradecimiento para Susana y todos los que son parte de la escuela y luchan para que este proyecto siga en pie.

Agradezco nuevamente por llenarme el alma de felicidad con cada presentación de la escuela y deseo de todo corazón que podamos lograr el apoyo necesario para que la escuela continúe por muchos, muchos años más

Carolina Gordillo

  • Carta de los organizadores del encuentro de Conservatorios de Europa en Valencia en Noviembre de 2011

 

Utrecht el  25 Novembre 2011

Querida Susana,

En nombre del Consejo temático y del Consejo de la AEC, queremos agradecerle por haber compartido su emocionante testimonio argentino en la sesión dedicada a la música en el corazón de la educación en el marco de una jornada temática dedicada a los músicos dentro de la sociedad.

A lo largo de esta jornada hemos visto los desafíos políticos y sociales a los cuales son confrontados nuestros músicos profesionales y nuestros conservatorios, y las distintas maneras de enfrentarlos según los contextos. El ejemplo del Centro Andino es, por esto propósito, particularmente impactante, porque supo integrar una dimensión sociológica esencial a un trabajo musical. La presencia de los diplomados en el terreno confirma su dimensión innovadora.

Lamentamos profundamente la falta de financiamiento para perpetuar un proyecto de tal envergadura.

Los participantes al congreso nos transmitieron su entusiasmo por esta jornada, indicando hasta qué punto el conjunto de las preguntas planteadas se encuentra en el corazón de las misiones institucionales. Este acercamiento « polifónico »  y en concierto parece haber sido fructífero para todos.

Gracias nuevamente por su participación.

 

Cordialmente,

 

Gretchen Amussen         Hubert Eiholzer               Antonio Narejos

AEC Vice-Présidenta               AEC Vice-Présidente               AEC Council

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s